Entrevista con carta de presentación sentimental

Hola ¿ Qué tal ?

después de un ajetreada noche y dormir menos de lo habitual sonaba el despertador,

tras la rutina que conlleva el prepararte para otra entrevista más finalmente me escucho diciendo esas palabras.

Son las de siempre, pero esta vez más sentidas, no las notaba frias, preparadas, aunque tenía un esquema mental muy claro,  esta vez no iba a seguir esas pautas ya marcadas, así que estaban en mi mente simplemente para hacerme sentir que había hecho lo que todo el mundo te dice que hay que hacer ante una entrevista, por aquello de no sentirte culpable.

Y es que precisamente era una entrevista en la que estaba segura que no querían nada organizado, querían ver mi capacidad de respuesta, de innovación, de dinamismo, cosas clave hasta para un becario.

Yo diría que incluso más, precisamente el becario es al que se le presupone un mayor interés, el interés de comenzar su trayectoria profesional, y a mí me iba a toca demostrar algo más, un interés en especial hacia una empresa, una marca en concreto, dejar atrás eso de no me importa donde hacer las prácticas para decir, llevo tiempo siguiendo su empresa, su marca y quiero aprender a representarla.

Tras el saludo y las pertinentes preguntas para romper el hielo, el proceso era como otro más,  lo siguiente era analizar mi cv  para valorar mi formación.

Al ver que la entevista pasaba y ya ibamos a terminar mi mente se liberó de premoniciones, tranquila que ha sido como otra cualquiera, me dije a mí misma, cuando de golpe el entrevistador, que llevaba un rato muy concentrado en la pantalla de su pc la giró y me mostró mi perfil de facebook, twitter  y linkedin, lejos de asustarme, no pude evitar orgullosamente darme la razón ¿ ves ? ya está empezando a ser algo distinto esta selección, no sabía por donde debía empezar, si por afinidad o utilidad, por afinidad sin duda debía comenzar hablando de facebook, donde dedico mayor tiempo y tengo un contacto más cercano, pero por utilidad y conveniencia pensaba que debía decantarme por linkedin, trascurrieron así unos minutos, que para ambos fueron segundos.

Al final no encontré en mí la respuesta, la encontré en la mirada de mi entrevistador, en su lenguaje corporal, tanto planear y con mirarle a los ojos supe lo que en realidad estaba esperando que contestara y era que no empezara por ninguna de esas tres, al final, opté por hablarle de mi blog, sin duda el lugar que plasma toda mi presencia online, desde la más formal a la más impulsiva, mis aciertos, mis fracasos, letras más y menos alegres, todo un conjunto de palabras con las que sin duda le iba a definir a la perfección a la persona que quería representar a su marca.

Estudiante de turismo y social media, blogger, mejor ser definida por vosotros al leer el contenido, la primera en la frente, tocaba hablar de mis años de formación, y rezar por que los nervios no me jugaran una mala pasada con los huecos y fechas.

Está claro que no eres licenciada ni diplomada, veo mucha formación complementaria, que comenzó tras un parón, palabras que pensaba me iban a hacer sentir mal, y no poder defender el parón de dos años, pero curiosamente pensé, si  he optado por mostrar mi blog, y he tenido el valor de que quiera que vea su contenido voy a contarle el poema de mi descanso mental y mi gran experiencia como limpiadora.

Así sucedió, tras explicar brevemente los motivos personales del abandono de mis estudios y la evolución de  pasar a tomar la responsabilidad del primer empleo y dejar de sentir como niña y enamorarme como mujer, la persona que era encargada de valorarme como profesional y persona pareció comprender ahora mejor los motivos por los que seleccióné el blog como carta de presentación, original manera de llevar algo negativo a tu terreno, me contestó.

Tras una ligera sonrisa para pasar el momento intenso me dijo que con el perfil de su empresa conocía mi estilo en ambas redes, y conocía también el blog, pero quería ver de todas ellas la que yo usaba como mi tarjeta de presentación profesional, me dijo, aquí valoramos lo profesional, no lo personal, a lo que yo contesté, pues si es cierto ese seguimiento hacía mi persona  en las redes sociales has perdido la hora de entrevista, porque en cada uno de estos perfiles por muy profesional que pretenda que sean siempre lleva un toque personal, soy incapaz de vender algo friamente, yo represento a la marca de Granada o cualquier otro lugar mediante la provocación de sentimientos, no lo llamo marketing o social media,  lo llamo la difusión de la experiencia, si acaso storytelling.

Tras una mirada conciliadora llegó la despedida y ese ya te llamaremos para decirte si comienzas las prácticas, el entrevistador metió su mano en el bolsillo para sacar su tarjeta y le dije, gracias, gracias por darme otra mejor tarjeta, la que no se guarda en un bolsillo, se lleva   en el corazón, la que se comparte de manera abierta, eso es para mí el social media.

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4 pensamientos en “Entrevista con carta de presentación sentimental

  1. me ha encantado 🙂

    Veo que expresas mejor sentimientos y sensaciones que otras cosas… el valor de tus aportaciones hay que cogerlas por el lado que son, tal vez a veces un poco demasiado sensible, pero al fin y al cabo cada uno tiene la esencia que quiere no?

  2. Creo que cada vez hay más sitio para los sentimientos, incluso en el mundo profesional,ya que por muy profesionales que seamos no podemos dejar de ser personas, y cada vez nos cuesta menos admitirlo. Un abrazo, Miryam.

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